Levítico
Haga click sobre el capítulo al
que desee ir
1 | 2 | 3
| 4 | 5 | 6
| 7 | 8 | 9
| 10 | 11 | 12
| 13 | 14 | 15
| 16 | 17 | 18
| 19 | 20 | 21
| 22 | 23 | 24
| 25 | 26 | 27
El
Levítico viene de Leví. Habla de los sacrificios de la Antigua
Alianza, de la consagración y oficio de los sacerdotes y levitas,
de las fiestas solemnes y de varias leyes acerca de la caridad
y de la justicia. Quedan fijados los ritos del culto israelita
con toda la pompa de sus ceremonias externas, necesaria para sostener
la fe de un pueblo propenso en todo tiempo a dejarse arrastrar
por la idolatría. Aparecen tres castigos terribles que nos hacen
entender el celo con que Dios velaba el cumplimiento de sus mandatos.
está en el centro de los cinco libros que conforman la "Ley",
el corazón del Antiguo Testamento; debe su nombre al hecho de
que se explaya muy especialmente sobre el ministerio de los sacerdotes
levitas. Lo medular del libro es la Ley de Santidad, la cual nos
dice lo que el Dios Santo exige de su pueblo que tiene el honor
de pertenecerle, tanto con respecto al culto como a su vida diaria.
Esto basta para situarlo. Y también mostraremos más comprensión
para estas leyes y reglas, propias de tiempos pasados, si recordamos
que la santidad -en el sentido en que la entiende la Biblia- es
siempre actual para nosotros. Es una de las claves del conocimiento
de Dios y nos ayuda a comprender nuestra vocación como pueblo
santo.
El Levítico contiene tres grandes partes:
- Ley de los sacrificios, cap. 1-8.
- Ley referente a lo puro y lo impuro, cap. 11-15.
- Ley de la santidad, cap. 17-26.
Capítulo 1
Los holocaustos
1:1 Llamó Jehová a Moisés, y habló
con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo:
1:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre
vosotros ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno
haréis vuestra ofrenda.
1:3 Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo
ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta
del tabernáculo de reunión delante de Jehová.
1:4 Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y
será aceptado para expiación suya.
1:5 Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová;
y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre,
y la rociarán alrededor sobre el altar, el cual está
a la puerta del tabernáculo de reunión.
1:6 Y desollará el holocausto, y lo dividirá en
sus piezas.
1:7 Y los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego
sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego.
1:8 Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán
las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la
leña que está sobre el fuego que habrá encima
del altar;
1:9 y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el
sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es,
ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
1:10 Si su ofrenda para holocausto fuere del rebaño, de
las ovejas o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecerá.
1:11 Y lo degollará al lado norte del altar delante de
Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán
su sangre sobre el altar alrededor.
1:12 Lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grosura
de los intestinos; y el sacerdote las acomodará sobre la
leña que está sobre el fuego que habrá encima
del altar;
1:13 y lavará las entrañas y las piernas con agua;
y el sacerdote lo ofrecerá todo, y lo hará arder
sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato
para Jehová.
1:14 Si la ofrenda para Jehová fuere holocausto de aves,
presentará su ofrenda de tórtolas, o de palominos.
1:15 Y el sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y le quitará
la cabeza, y hará que arda en el altar; y su sangre será
exprimida sobre la pared del altar.
1:16 Y le quitará el buche y las plumas, lo cual echará
junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas.
1:17 Y la henderá por sus alas, pero no la dividirá
en dos; y el sacerdote la hará arder sobre el altar, sobre
la leña que estará en el fuego; holocausto es, ofrenda
encendida de olor grato para Jehová.
Capítulo 2
Las ofrendas
2:1 Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová,
su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará
aceite, y pondrá sobre ella incienso,
2:2 y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón;
y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de la
flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo hará
arder sobre el altar para memorial; ofrenda encendida es, de olor
grato a Jehová.
2:3 Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y de
sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman
para Jehová.
2:4 Cuando ofrecieres ofrenda cocida en horno, será de tortas
de flor de harina sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres
sin levadura untadas con aceite.
2:5 Mas si ofrecieres ofrenda de sartén, será de flor
de harina sin levadura, amasada con aceite,
2:6 la cual partirás en piezas, y echarás sobre ella
aceite; es ofrenda.
2:7 Si ofrecieres ofrenda cocida en cazuela, se hará de flor
de harina con aceite.
2:8 Y traerás a Jehová la ofrenda que se hará
de estas cosas, y la presentarás al sacerdote, el cual la
llevará al altar.
2:9 Y tomará el sacerdote de aquella ofrenda lo que sea para
su memorial, y lo hará arder sobre el altar; ofrenda encendida
de olor grato a Jehová.
2:10 Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y
de sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman
para Jehová.
2:11 Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehová será
con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel,
se ha de quemar ofrenda para Jehová.
2:12 Como ofrenda de primicias las ofreceréis a Jehová;
mas no subirán sobre el altar en olor grato.
2:13 Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no
harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto
de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.
2:14 Si ofrecieres a Jehová ofrenda de primicias, tostarás
al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecerás
como ofrenda de tus primicias.
2:15 Y pondrás sobre ella aceite, y pondrás sobre
ella incienso; es ofrenda.
2:16 Y el sacerdote hará arder el memorial de él,
parte del grano desmenuzado y del aceite, con todo el incienso;
es ofrenda encendida para Jehová.
Capítulo 3
Ofrendas de paz
3:1 Si su ofrenda fuere sacrificio de paz, si hubiere de ofrecerla
de ganado vacuno, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá
delante de Jehová.
3:2 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y la degollará
a la puerta del tabernáculo de reunión; y los sacerdotes
hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
3:3 Luego ofrecerá del sacrificio de paz, como ofrenda encendida
a Jehová, la grosura que cubre los intestinos, y toda la
grosura que está sobre las entrañas,
3:4 y los dos riñones y la grosura que está sobre
ellos, y sobre los ijares; y con los riñones quitará
la grosura de los intestinos que está sobre el hígado.
3:5 Y los hijos de Aarón harán arder esto en el altar,
sobre el holocausto que estará sobre la leña que habrá
encima del fuego; es ofrenda de olor grato para Jehová.
3:6 Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paz a Jehová,
sea macho o hembra, la ofrecerá sin defecto.
3:7 Si ofreciere cordero por su ofrenda, lo ofrecerá delante
de Jehová.
3:8 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después
la degollará delante del tabernáculo de reunión;
y los hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar
alrededor.
3:9 Y del sacrificio de paz ofrecerá por ofrenda encendida
a Jehová la grosura, la cola entera, la cual quitará
a raíz del espinazo, la grosura que cubre todos los intestinos,
y toda la que está sobre las entrañas.
3:10 Asimismo los dos riñones y la grosura que está
sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones
quitará la grosura de sobre el hígado.
3:11 Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda
es de ofrenda encendida para Jehová.
3:12 Si fuere cabra su ofrenda, la ofrecerá delante de Jehová.
3:13 Pondrá su mano sobre la cabeza de ella, y la degollará
delante del tabernáculo de reunión; y los hijos de
Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
3:14 Después ofrecerá de ella su ofrenda encendida
a Jehová; la grosura que cubre los intestinos, y toda la
grosura que está sobre las entrañas,
3:15 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos,
y la que está sobre los ijares; y con los riñones
quitará la grosura de sobre el hígado.
3:16 Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda
es de ofrenda que se quema en olor grato a Jehová; toda la
grosura es de Jehová.
3:17 Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera
que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.
Capítulo 4
Ofrendas por el pecado
4:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
4:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare
por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas
que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas;
4:3 si el sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo,
ofrecerá a Jehová, por su pecado que habrá
cometido, un becerro sin defecto para expiación.
4:4 Traerá el becerro a la puerta del tabernáculo
de reunión delante de Jehová, y pondrá su mano
sobre la cabeza del becerro, y lo degollará delante de Jehová.
4:5 Y el sacerdote ungido tomará de la sangre del becerro,
y la traerá al tabernáculo de reunión;
4:6 y mojará el sacerdote su dedo en la sangre, y rociará
de aquella sangre siete veces delante de Jehová, hacia el
velo del santuario.
4:7 Y el sacerdote pondrá de esa sangre sobre los cuernos
del altar del incienso aromático, que está en el tabernáculo
de reunión delante de Jehová; y echará el resto
de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está
a la puerta del tabernáculo de reunión.
4:8 Y tomará del becerro para la expiación toda su
grosura, la que cubre los intestinos, y la que está sobre
las entrañas,
4:9 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos,
y la que está sobre los ijares; y con los riñones
quitará la grosura de sobre el hígado,
4:10 de la manera que se quita del buey del sacrificio de paz; y
el sacerdote la hará arder sobre el altar del holocausto.
4:11 Y la piel del becerro, y toda su carne, con su cabeza, sus
piernas, sus intestinos y su estiércol,
4:12 en fin, todo el becerro sacará fuera del campamento
a un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemará
al fuego sobre la leña; en donde se echan las cenizas será
quemado.
4:13 Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y
el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho
algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas
que no se han de hacer, y fueren culpables;
4:14 luego que llegue a ser conocido el pecado que cometieren, la
congregación ofrecerá un becerro por expiación,
y lo traerán delante del tabernáculo de reunión.
4:15 Y los ancianos de la congregación pondrán sus
manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehová, y en
presencia de Jehová degollarán aquel becerro.
4:16 Y el sacerdote ungido meterá de la sangre del becerro
en el tabernáculo de reunión,
4:17 y mojará el sacerdote su dedo en la misma sangre, y
rociará siete veces delante de Jehová hacia el velo.
4:18 Y de aquella sangre pondrá sobre los cuernos del altar
que está delante de Jehová en el tabernáculo
de reunión, y derramará el resto de la sangre al pie
del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo
de reunión.
4:19 Y le quitará toda la grosura y la hará arder
sobre el altar.
4:20 Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de
la expiación; lo mismo hará de él; así
hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán
perdón.
4:21 Y sacará el becerro fuera del campamento, y lo quemará
como quemó el primer becerro; expiación es por la
congregación.
4:22 Cuando pecare un jefe, e hiciere por yerro algo contra alguno
de todos los mandamientos de Jehová su Dios sobre cosas que
no se han de hacer, y pecare;
4:23 luego que conociere su pecado que cometió, presentará
por su ofrenda un macho cabrío sin defecto.
4:24 Y pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío,
y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto,
delante de Jehová; es expiación.
4:25 Y con su dedo el sacerdote tomará de la sangre de la
expiación, y la pondrá sobre los cuernos del altar
del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie
del altar del holocausto,
4:26 y quemará toda su grosura sobre el altar, como la grosura
del sacrificio de paz; así el sacerdote hará por él
la expiación de su pecado, y tendrá perdón.
4:27 Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo
contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que
no se han de hacer, y delinquiere;
4:28 luego que conociere su pecado que cometió, traerá
por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que
cometió.
4:29 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de la
expiación, y la degollará en el lugar del holocausto.
4:30 Luego con su dedo el sacerdote tomará de la sangre,
y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y
derramará el resto de la sangre al pie del altar.
4:31 Y le quitará toda su grosura, de la manera que fue quitada
la grosura del sacrificio de paz; y el sacerdote la hará
arder sobre el altar en olor grato a Jehová; así hará
el sacerdote expiación por él, y será perdonado.
4:32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin
defecto traerá.
4:33 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación,
y la degollará por expiación en el lugar donde se
degüella el holocausto.
4:34 Después con su dedo el sacerdote tomará de la
sangre de la expiación, y la pondrá sobre los cuernos
del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre
al pie del altar.
4:35 Y le quitará toda su grosura, como fue quitada la grosura
del sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder en el
altar sobre la ofrenda encendida a Jehová; y le hará
el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido,
y será perdonado.
Capítulo 5
5:1 Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere
testigo que vio, o supo, y no lo denunciare, él llevará
su pecado.
5:2 Asimismo la persona que hubiere tocado cualquiera cosa inmunda,
sea cadáver de bestia inmunda, o cadáver de animal
inmundo, o cadáver de reptil inmundo, bien que no lo supiere,
será inmunda y habrá delinquido.
5:3 O si tocare inmundicia de hombre, cualquiera inmundicia suya
con que fuere inmundo, y no lo echare de ver, si después
llegare a saberlo, será culpable.
5:4 O si alguno jurare a la ligera con sus labios hacer mal o hacer
bien, en cualquiera cosa que el hombre profiere con juramento, y
él no lo entendiere; si después lo entiende, será
culpable por cualquiera de estas cosas.
5:5 Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello
en que pecó,
5:6 y para su expiación traerá a Jehová por
su pecado que cometió, una hembra de los rebaños,
una cordera o una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote
le hará expiación por su pecado.
5:7 Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá
a Jehová en expiación por su pecado que cometió,
dos tórtolas o dos palominos, el uno para expiación,
y el otro para holocausto.
5:8 Y los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero
el que es para expiación; y le arrancará de su cuello
la cabeza, mas no la separará por completo.
5:9 Y rociará de la sangre de la expiación sobre la
pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá
al pie del altar; es expiación.
5:10 Y del otro hará holocausto conforme al rito; así
el sacerdote hará expiación por el pecado de aquel
que lo cometió, y será perdonado.
5:11 Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o
dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la
décima parte de un efa
de flor de harina para expiación. No pondrá sobre
ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
5:12 La traerá, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomará
de ella su puño lleno, para memoria de él, y la hará
arder en el altar sobre las ofrendas encendidas a Jehová;
es expiación.
5:13 Y hará el sacerdote expiación por él en
cuanto al pecado que cometió en alguna de estas cosas, y
será perdonado; y el sobrante será del sacerdote,
como la ofrenda de vianda.
Ofrendas expiatorias
5:14 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:
5:15 Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro
en las cosas santas de Jehová, traerá por su culpa
a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños,
conforme a tu estimación en siclos de plata
del siclo del santuario, en ofrenda por el pecado.
5:16 Y pagará lo que hubiere defraudado de las cosas santas,
y añadirá a ello la quinta parte, y lo dará
al sacerdote; y el sacerdote hará expiación por
él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será
perdonado.
5:17 Finalmente, si una persona pecare, o hiciere alguna de todas
aquellas cosas que por mandamiento de Jehová no se han
de hacer, aun sin hacerlo a sabiendas, es culpable, y llevará
su pecado.
5:18 Traerá, pues, al sacerdote para expiación,
según tú lo estimes, un carnero sin defecto de los
rebaños; y el sacerdote le hará expiación
por el yerro que cometió por ignorancia, y será
perdonado.
5:19 Es infracción, y ciertamente delinquió contra
Jehová.
Capítulo 6
6:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
6:2 Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra
Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado
en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo,
6:3 o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare
en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el
hombre,
6:4 entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello
que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito
que se le encomendó, o lo perdido que halló,
6:5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá
por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a
ello la quinta parte, en el día de su expiación.
6:6 Y para expiación de su culpa traerá a Jehová
un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación,
y lo dará al sacerdote para la expiación.
6:7 Y el sacerdote hará expiación por él delante
de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera
de todas las cosas en que suele ofender.
Leyes de los sacrificios
6:8 Habló aún Jehová a Moisés, diciendo:
6:9 Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley
del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido
sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego
del altar arderá en él.
6:10 Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá
calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere
consumido el holocausto, apartará él las cenizas
de sobre el altar, y las pondrá junto al altar.
6:11 Después se quitará sus vestiduras y se pondrá
otras ropas, y sacará las cenizas fuera del campamento
a un lugar limpio.
6:12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará,
sino que el sacerdote pondrá en él leña cada
mañana, y acomodará el holocausto sobre él,
y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios
de paz.
6:13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
6:14 Esta es la ley de la ofrenda: La ofrecerán los hijos
de Aarón delante de Jehová ante el altar.
6:15 Y tomará de ella un puñado de la flor de harina
de la ofrenda, y de su aceite, y todo el incienso que está
sobre la ofrenda, y lo hará arder sobre el altar por memorial
en olor grato a Jehová.
6:16 Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus
hijos; sin levadura se comerá en lugar santo; en el atrio
del tabernáculo de reunión lo comerán.
6:17 No se cocerá con levadura; la he dado a ellos por
su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima,
como el sacrificio por el pecado, y como el sacrificio por la
culpa.
6:18 Todos los varones de los hijos de Aarón comerán
de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones
tocante a las ofrendas encendidas para Jehová; toda cosa
que tocare en ellas será santificada.
6:19 Habló también Jehová a Moisés,
diciendo:
6:20 Esta es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán
a Jehová el día que fueren ungidos: la décima
parte de un efa
de flor de harina, ofrenda perpetua, la mitad a la mañana
y la mitad a la tarde.
6:21 En sartén se preparará con aceite; frita la
traerás, y los pedazos cocidos de la ofrenda ofrecerás
en olor grato a Jehová.
6:22 Y el sacerdote que en lugar de Aarón fuere ungido
de entre sus hijos, hará igual ofrenda. Es estatuto perpetuo
de Jehová; toda ella será quemada.
6:23 Toda ofrenda de sacerdote será enteramente quemada;
no se comerá.
6:24 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
6:25 Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley
del sacrificio expiatorio: en el lugar donde se degüella
el holocausto, será degollada la ofrenda por el pecado
delante de Jehová; es cosa santísima.
6:26 El sacerdote que la ofreciere por el pecado, la comerá;
en lugar santo será comida, en el atrio del tabernáculo
de reunión.
6:27 Todo lo que tocare su carne, será santificado; y si
salpicare su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre
que cayere, en lugar santo.
6:28 Y la vasija de barro en que fuere cocida, será quebrada;
y si fuere cocida en vasija de bronce, será fregada y lavada
con agua.
6:29 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá;
es cosa santísima.
6:30 Mas no se comerá ninguna ofrenda de cuya sangre se
metiere en el tabernáculo de reunión para hacer
expiación en el santuario; al fuego será quemada.
Capítulo 7
7:1 Asimismo esta es la ley del sacrificio por la culpa; es cosa
muy santa.
7:2 En el lugar donde degüellan el holocausto, degollarán
la víctima por la culpa; y rociará su sangre alrededor
sobre el altar.
7:3 Y de ella ofrecerá toda su grosura, la cola, y la grosura
que cubre los intestinos,
7:4 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos,
y la que está sobre los ijares; y con los riñones
quitará la grosura de sobre el hígado.
7:5 Y el sacerdote lo hará arder sobre el altar, ofrenda
encendida a Jehová; es expiación de la culpa.
7:6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá;
será comida en lugar santo; es cosa muy santa.
7:7 Como el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio
por la culpa; una misma ley tendrán; será del sacerdote
que hiciere la expiación con ella.
7:8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, la piel del
holocausto que ofreciere será para él.
7:9 Asimismo toda ofrenda que se cociere en horno, y todo lo que
fuere preparado en sartén o en cazuela, será del sacerdote
que lo ofreciere.
7:10 Y toda ofrenda amasada con aceite, o seca, será de todos
los hijos de Aarón, tanto de uno como de otro.
7:11 Y esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecerá
a Jehová:
7:12 Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá
por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas
con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor
de harina frita en tortas amasadas con aceite.
7:13 Con tortas de pan leudo presentará su ofrenda en el
sacrificio de acciones de gracias de paz.
7:14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda
elevada a Jehová, y será del sacerdote que rociare
la sangre de los sacrificios de paz.
7:15 Y la carne del sacrificio de paz en acción de gracias
se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán
de ella nada para otro día.
7:16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario,
será comido en el día que ofreciere su sacrificio,
y lo que de él quedare, lo comerán al día siguiente;
7:17 y lo que quedare de la carne del sacrificio hasta el tercer
día, será quemado en el fuego.
7:18 Si se comiere de la carne del sacrificio de paz al tercer día,
el que lo ofreciere no será acepto, ni le será contado;
abominación será, y la persona que de él comiere
llevará su pecado.
7:19 Y la carne que tocare alguna cosa inmunda, no se comerá;
al fuego será quemada. Toda persona limpia podrá comer
la carne;
7:20 pero la persona que comiere la carne del sacrificio de paz,
el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será
cortada de entre su pueblo.
7:21 Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, inmundicia
de hombre, o animal inmundo, o cualquier abominación inmunda,
y comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová,
aquella persona será cortada de entre su pueblo.
7:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:
7:23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ninguna grosura de buey
ni de cordero ni de cabra comeréis.
7:24 La grosura de animal muerto, y la grosura del que fue despedazado
por fieras, se dispondrá para cualquier otro uso, mas no
la comeréis.
7:25 Porque cualquiera que comiere grosura de animal, del cual se
ofrece a Jehová ofrenda encendida, la persona que lo comiere
será cortada de entre su pueblo.
7:26 Además, ninguna sangre comeréis en ningún
lugar en donde habitéis, ni de aves ni de bestias.
7:27 Cualquiera persona que comiere de alguna sangre, la tal persona
será cortada de entre su pueblo.     
7:28 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:
7:29 Habla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere sacrificio
de paz a Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio
de paz ante Jehová.
7:30 Sus manos traerán las ofrendas que se han de quemar
ante Jehová; traerá la grosura con el pecho; el pecho
para que sea mecido como sacrificio mecido delante de Jehová.
7:31 Y la grosura la hará arder el sacerdote en el altar,
mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.
7:32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la
espaldilla derecha de vuestros sacrificios de paz.
7:33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de
los sacrificios de paz, y la grosura, recibirá la espaldilla
derecha como porción suya.
7:34 Porque he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de
Israel el pecho que se mece y la espaldilla elevada en ofrenda,
y lo he dado a Aarón el sacerdote y a sus hijos, como estatuto
perpetuo para los hijos de Israel.
7:35 Esta es la porción de Aarón y la porción
de sus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová, desde
el día que él los consagró para ser sacerdotes
de Jehová,
7:36 la cual mandó Jehová que les diesen, desde el
día que él los ungió de entre los hijos de
Israel, como estatuto perpetuo en sus generaciones.
7:37 Esta es la ley del holocausto, de la ofrenda, del sacrificio
por el pecado, del sacrificio por la culpa, de las consagraciones
y del sacrificio de paz,
7:38 la cual mandó Jehová a Moisés en el monte
de Sinaí, el día que mandó a los hijos de Israel
que ofreciesen sus ofrendas a Jehová, en el desierto de Sinaí.
Capítulo 8
Consagración de Aarón y de sus
hijos
(Ex. 29.1-37)
8:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:2 Toma a Aarón y a sus hijos con él, y las vestiduras,
el aceite de la unción, el becerro de la expiación,
los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura;
8:3 y reúne toda la congregación a la puerta del tabernáculo
de reunión.
8:4 Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó,
y se reunió la congregación a la puerta del tabernáculo
de reunión.
8:5 Y dijo Moisés a la congregación: Esto es lo que
Jehová ha mandado hacer.
8:6 Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus
hijos, y los lavó con agua.
8:7 Y puso sobre él la túnica, y le ciñó
con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre
él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod,
y lo ajustó con él.
8:8 Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los
Urim y Tumim.
8:9 Después puso la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra,
en frente, puso la lámina de oro, la diadema santa, como
Jehová había mandado a Moisés.
8:10 Y tomó Moisés el aceite de la unción y
ungió el tabernáculo y todas las cosas que estaban
en él, y las santificó.
8:11 Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió
el altar y todos sus utensilios, y la fuente y su base, para santificarlos.
8:12 Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza
de Aarón, y lo ungió para santificarlo.
8:13 Después Moisés hizo acercarse los hijos de Aarón,
y les vistió las túnicas, les ciñó con
cintos, y les ajustó las tiaras, como Jehová lo había
mandado a Moisés.
8:14 Luego hizo traer el becerro de la expiación, y Aarón
y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la
expiación,
8:15 y lo degolló; y Moisés tomó la sangre,
y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó
el altar; y echó la demás sangre al pie del altar,
y lo santificó para reconciliar sobre él.
8:16 Después tomó toda la grosura que estaba sobre
los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones,
y la grosura de ellos, y lo hizo arder Moisés sobre el altar.
8:17 Mas el becerro, su piel, su carne y su estiércol, lo
quemó al fuego fuera del campamento, como Jehová lo
había mandado a Moisés.
8:18 Después hizo que trajeran el carnero del holocausto,
y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del
carnero;
8:19 y lo degolló; y roció Moisés la sangre
sobre el altar alrededor,
8:20 y cortó el carnero en trozos; y Moisés hizo arder
la cabeza, y los trozos, y la grosura.
8:21 Lavó luego con agua los intestinos y las piernas, y
quemó Moisés todo el carnero sobre el altar; holocausto
de olor grato, ofrenda encendida para Jehová, como Jehová
lo había mandado a Moisés.
8:22 Después hizo que trajeran el otro carnero, el carnero
de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos
sobre la cabeza del carnero.
8:23 Y lo degolló; y tomó Moisés de la sangre,
y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón,
sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar
de su pie derecho.
8:24 Hizo acercarse luego los hijos de Aarón, y puso Moisés
de la sangre sobre el lóbulo de sus orejas derechas, sobre
los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus
pies derechos; y roció Moisés la sangre sobre el altar
alrededor.
8:25 Después tomó la grosura, la cola, toda la grosura
que estaba sobre los intestinos, la grosura del hígado, los
dos riñones y la grosura de ellos, y la espaldilla derecha.
8:26 Y del canastillo de los panes sin levadura, que estaba delante
de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta
de pan de aceite, y una hojaldre, y lo puso con la grosura y con
la espaldilla derecha.
8:27 Y lo puso todo en las manos de Aarón, y en las manos
de sus hijos, e hizo mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehová.
8:28 Después tomó aquellas cosas Moisés de
las manos de ellos, y las hizo arder en el altar sobre el holocausto;
eran las consagraciones en olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
8:29 Y tomó Moisés el pecho, y lo meció, ofrenda
mecida delante de Jehová; del carnero de las consagraciones
aquella fue la parte de Moisés, como Jehová lo había
mandado a Moisés.
8:30 Luego tomó Moisés del aceite de la unción,
y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón,
y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras
de sus hijos con él; y santificó a Aarón y
sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con
él.
8:31 Y dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: Hervid la
carne a la puerta del tabernáculo de reunión; y comedla
allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones,
según yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la
comerán.
8:32 Y lo que sobre de la carne y del pan, lo quemaréis al
fuego.
8:33 De la puerta del tabernáculo de reunión no saldréis
en siete días, hasta el día que se cumplan los días
de vuestras consagraciones; porque por siete días seréis
consagrados.
8:34 De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová
para expiaros.
8:35 A la puerta, pues, del tabernáculo de reunión
estaréis día y noche por siete días, y guardaréis
la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis;
porque así me ha sido mandado.
8:36 Y Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó
Jehová por medio de Moisés.
Capítulo 9
Los sacrificios de Aarón
9:1 En el día octavo, Moisés llamó a Aarón
y a sus hijos, y a los ancianos de Israel;
9:2 y dijo a Aarón: Toma de la vacada un becerro para expiación,
y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrécelos delante
de Jehová.
9:3 Y a los hijos de Israel hablarás diciendo: Tomad un macho
cabrío para expiación, y un becerro y un cordero de
un año, sin defecto, para holocausto.
9:4 Asimismo un buey y un carnero para sacrificio de paz, que inmoléis
delante de Jehová, y una ofrenda amasada con aceite; porque
Jehová se aparecerá hoy a vosotros.
9:5 Y llevaron lo que mandó Moisés delante del tabernáculo
de reunión, y vino toda la congregación y se puso
delante de Jehová.
9:6 Entonces Moisés dijo: Esto es lo que mandó Jehová;
hacedlo, y la gloria de Jehová se os aparecerá.
9:7 Y dijo Moisés a Aarón: Acércate al altar,
y haz tu expiación y tu holocausto, y haz la reconciliación
por ti y por el pueblo; haz también la ofrenda del pueblo,
y haz la reconciliación por ellos, como ha mandado Jehová.
9:8 Entonces se acercó Aarón al altar y degolló
el becerro de la expiación que era por él.
9:9 Y los hijos de Aarón le trajeron la sangre; y él
mojó su dedo en la sangre, y puso de ella sobre los cuernos
del altar, y derramó el resto de la sangre al pie del altar.
9:10 E hizo arder sobre el altar la grosura con los riñones
y la grosura del hígado de la expiación, como Jehová
lo había mandado a Moisés.
9:11 Mas la carne y la piel las quemó al fuego fuera del
campamento.
9:12 Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón
le presentaron la sangre, la cual roció él alrededor
sobre el altar.
9:13 Después le presentaron el holocausto pieza por pieza,
y la cabeza; y lo hizo quemar sobre el altar.
9:14 Luego lavó los intestinos y las piernas, y los quemó
sobre el holocausto en el altar.
9:15 Ofreció también la ofrenda del pueblo, y tomó
el macho cabrío que era para la expiación del pueblo,
y lo degolló, y lo ofreció por el pecado como el primero.
9:16 Y ofreció el holocausto, e hizo según el rito.
9:17 Ofreció asimismo la ofrenda, y llenó de ella
su mano, y la hizo quemar sobre el altar, además del holocausto
de la mañana.
9:18 Degolló también el buey y el carnero en sacrificio
de paz, que era del pueblo;
y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual roció
él sobre el altar alrededor;
9:19 y las grosuras del buey y del carnero, la cola, la grosura
que cubre los intestinos, los riñones, y la grosura del hígado;
9:20 y pusieron las grosuras sobre los pechos, y él las quemó
sobre el altar.
9:21 Pero los pechos, con la espaldilla derecha, los meció
Aarón como ofrenda mecida delante de Jehová, como
Jehová lo había mandado a Moisés.
9:22 Después alzó Aarón sus manos hacia el
pueblo y lo bendijo;
y después de hacer la expiación, el holocausto y el
sacrificio de paz, descendió.
9:23 Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo
de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria
de Jehová se apareció a todo el pueblo.
9:24 Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió
el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo
todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.
Capítulo 10
El pecado de Nadab y Abiú
10:1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno
su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron
incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño,
que él nunca les mandó.
10:2 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó,
y murieron delante de Jehová.
10:3 Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que
habló Jehová, diciendo: En los que a mí se
acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo
seré glorificado. Y Aarón calló.
10:4 Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos
de Uziel tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad
a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento.
10:5 Y ellos se acercaron y los sacaron con sus túnicas fuera
del campamento, como dijo Moisés.
10:6 Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar
sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis
vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis,
ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros
hermanos, toda la casa de Israel, sí lamentarán por
el incendio que Jehová ha hecho.
10:7 Ni saldréis de la puerta del tabernáculo de reunión,
porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción
de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme
al dicho de Moisés.
10:8 Y Jehová habló a Aarón, diciendo:
10:9 Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni
sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión,
para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras
generaciones,
10:10 para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre
lo inmundo y lo limpio,
10:11 y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos
que Jehová les ha dicho por medio de Moisés.
10:12 Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar
sus hijos que habían quedado: Tomad la ofrenda que queda
de las ofrendas encendidas a Jehová, y comedla sin levadura
junto al altar, porque es cosa muy santa.
10:13 La comeréis, pues, en lugar santo; porque esto es para
ti y para tus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová,
pues que así me ha sido mandado.
10:14 Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus
hijos y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada,
porque por derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios
de paz de los hijos de Israel.
10:15 Con las ofrendas de las grosuras que se han de quemar, traerán
la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que será mecido
como ofrenda mecida delante de Jehová; y será por
derecho perpetuo tuyo y de tus hijos, como Jehová lo ha mandado.
10:16 Y Moisés preguntó por el macho cabrío
de la expiación, y se halló que había sido
quemado; y se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos que
habían quedado de Aarón, diciendo:
10:17 ¿Por qué no comisteis la expiación en
lugar santo? Pues es muy santa,
y la dio él a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación,
para que sean reconciliados delante de Jehová.
10:18 Ved que la sangre no fue llevada dentro del santuario; y vosotros
debíais comer la ofrenda en el lugar santo, como yo mandé.
10:19 Y respondió Aarón a Moisés: He aquí
hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de
Jehová; pero a mí me han sucedido estas cosas, y si
hubiera yo comido hoy del sacrificio de expiación, ¿sería
esto grato a Jehová?
10:20 Y cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.
Capítulo 11
Animales limpios e inmundos
(Dt. 14.3-21)
11:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón,
diciéndoles:
11:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales
que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la
tierra.
11:3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida
y que rumia, éste comeréis.
11:4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis
éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña
hendida, lo tendréis por inmundo.
11:5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña,
lo tendréis por inmundo.
11:6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña,
la tendréis por inmunda.
11:7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es
de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por
inmundo.
11:8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis
su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.
11:9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las
aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar,
y en los ríos, estos comeréis.
11:10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y
en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda
cosa viviente que está en las aguas, los tendréis
en abominación.
11:11 Os serán, pues, abominación; de su carne no
comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.
11:12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis
en abominación.
11:13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación;
no se comerán, serán abominación: el águila,
el quebrantahuesos, el azor,
11:14 el gallinazo, el milano según su especie;
11:15 todo cuervo según su especie;
11:16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según
su especie;
11:17 el buho, el somormujo, el ibis,
11:18 el calamón, el pelícano, el buitre,
11:19 la cigüeña, la garza según su especie,
la abubilla y el murciélago.
11:20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis
en abominación.
11:21 Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre
cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para
saltar con ellas sobre la tierra;
11:22 estos comeréis de ellos: la langosta según su
especie, el langostín según su especie, el argol según
su especie, y el hagab según su especie.
11:23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis
en abominación.
11:24 Y por estas cosas seréis inmundos; cualquiera que tocare
sus cuerpos muertos será inmundo hasta la noche,
11:25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará
sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.
11:26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña
hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que
los tocare será inmundo.
11:27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis
por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que
tocare sus cadáveres será inmundo hasta la noche.
11:28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos,
y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.
11:29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven
sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según
su especie,
11:30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.
11:31 Estos tendréis por inmundos de entre los animales que
se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos
será inmundo hasta la noche.
11:32 Y todo aquello sobre que cayere algo de ellos después
de muertos, será inmundo; sea cosa de madera, vestido, piel,
saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, será
metido en agua, y quedará inmundo hasta la noche; entonces
quedará limpio.
11:33 Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos
será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella,
y quebraréis la vasija.
11:34 Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de
tales vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en
esas vasijas será inmunda.
11:35 Todo aquello sobre que cayere algo del cadáver de ellos
será inmundo; el horno u hornillos se derribarán;
son inmundos, y por inmundos los tendréis.
11:36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas serán
limpias; mas lo que hubiere tocado en los cadáveres será
inmundo.
11:37 Y si cayere algo de los cadáveres sobre alguna semilla
que se haya de sembrar, será limpia.
11:38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo
de los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.
11:39 Y si algún animal que tuviereis para comer muriere,
el que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.
11:40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavará sus vestidos
y será inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el
cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo
hasta la noche.
11:41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación;
no se comerá.
11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre
cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre
la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.
11:43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún
animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis
inmundos por ellos.
11:44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto
os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo;
así que no contaminéis vuestras personas con ningún
animal que se arrastre sobre la tierra.
11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra
de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque
yo soy santo.
11:46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser
viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra
sobre la tierra,
11:47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre
los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden
comer.
Capítulo 12
La purificación de la mujer después
del parto
12:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
12:2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba
y dé a luz varón, será inmunda siete días;
conforme a los días de su menstruación será
inmunda.
12:3 Y al octavo día se circuncidará al niño.
12:4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose
de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá
al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su
purificación.
12:5 Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme
a su separación, y sesenta y seis días estará
purificándose de su sangre.
12:6 Cuando los días de su purificación fueren cumplidos,
por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para
holocausto, y un palomino
o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo
de reunión, al sacerdote;
12:7 y él los ofrecerá delante de Jehová, y
hará expiación por ella, y será limpia del
flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo
o hija.
12:8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará
entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto
y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación
por ella, y será limpia.
Capítulo 13
Leyes acerca de la lepra
13:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón,
diciendo:
13:2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón,
o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo
como llaga de lepra, será traído a Aarón el
sacerdote o a uno de sus hijos los sacerdotes.
13:3 Y el sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo;
si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga
más profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es;
y el sacerdote le reconocerá, y le declarará inmundo.
13:4 Y si en la piel de su cuerpo hubiere mancha blanca, pero que
no pareciere más profunda que la piel, ni el pelo se hubiere
vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado
por siete días.
13:5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará;
y si la llaga conserva el mismo aspecto, no habiéndose extendido
en la piel, entonces el sacerdote le volverá a encerrar por
otros siete días.
13:6 Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá
de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido
en la piel, entonces el sacerdote lo declarará limpio: era
erupción; y lavará sus vestidos, y será limpio.
13:7 Pero si se extendiere la erupción en la piel después
que él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá
mostrarse otra vez al sacerdote.
13:8 Y si reconociéndolo el sacerdote ve que la erupción
se ha extendido en la piel, lo declarará inmundo: es lepra.
13:9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído
al sacerdote.
13:10 Y éste lo mirará, y si apareciere tumor blanco
en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre
asimismo la carne viva,
13:11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo; y le declarará
inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.
13:12 Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que
cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies,
hasta donde pueda ver el sacerdote,
13:13 entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere
cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda
ella se ha vuelto blanca, y él es limpio.
13:14 Mas el día que apareciere en él la carne viva,
será inmundo.
13:15 Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará
inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra.
13:16 Mas cuando la carne viva cambiare y se volviere blanca, entonces
vendrá al sacerdote,
13:17 y el sacerdote mirará; y si la llaga se hubiere vuelto
blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía
la llaga, y será limpio.
13:18 Y cuando en la piel de la carne hubiere divieso, y se sanare,
13:19 y en el lugar del divieso hubiere una hinchazón, o
una mancha blanca rojiza, será mostrado al sacerdote.
13:20 Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más
profunda que la piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote
lo declarará inmundo; es llaga de lepra que se originó
en el divieso.
13:21 Y si el sacerdote la considerare, y no apareciere en ella
pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino oscura,
entonces el sacerdote le encerrará por siete días;
13:22 y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote
lo declarará inmundo; es llaga.
13:23 Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, y no se
hubiere extendido, es la cicatriz del divieso, y el sacerdote lo
declarará limpio.
13:24 Asimismo cuando hubiere en la piel del cuerpo quemadura de
fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, rojiza
o blanca,
13:25 el sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto
blanco en la mancha, y ésta pareciere ser más profunda
que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote
lo declarará inmundo, por ser llaga de lepra.
13:26 Mas si el sacerdote la mirare, y no apareciere en la mancha
pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino que
estuviere oscura, le encerrará el sacerdote por siete días.
13:27 Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá;
y si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarará
inmundo; es llaga de lepra.
13:28 Pero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere
extendido en la piel, sino que estuviere oscura, es la cicatriz
de la quemadura; el sacerdote lo declarará limpio, porque
señal de la quemadura es.
13:29 Y al hombre o mujer que le saliere llaga en la cabeza, o en
la barba,
13:30 el sacerdote mirará la llaga; y si pareciere ser más
profunda que la piel, y el pelo de ella fuere amarillento y delgado,
entonces el sacerdote le declarará inmundo; es tiña,
es lepra de la cabeza o de la barba.
13:31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña,
y no pareciere ser más profunda que la piel, ni hubiere en
ella pelo negro, el sacerdote encerrará por siete días
al llagado de la tiña;
13:32 y al séptimo día el sacerdote mirará
la llaga; y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni
hubiere en ella pelo amarillento, ni pareciere la tiña más
profunda que la piel,
13:33 entonces le hará que se rasure, pero no rasurará
el lugar afectado; y el sacerdote encerrará por otros siete
días al que tiene la tiña.
13:34 Y al séptimo día mirará el sacerdote
la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel,
ni pareciere ser más profunda que la piel, el sacerdote lo
declarará limpio; y lavará sus vestidos y será
limpio.
13:35 Pero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel
después de su purificación,
13:36 entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña
hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento;
es inmundo.
13:37 Mas si le pareciere que la tiña está detenida,
y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está
sanada; él está limpio, y limpio lo declarará
el sacerdote.
13:38 Asimismo cuando el hombre o la mujer tuviere en la piel de
su cuerpo manchas, manchas blancas,
13:39 el sacerdote mirará, y si en la piel de su cuerpo aparecieren
manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en
la piel; está limpia la persona.
13:40 Y el hombre, cuando se le cayere el cabello, es calvo, pero
limpio.
13:41 Y si hacia su frente se le cayere el cabello, es calvo por
delante, pero limpio.
13:42 Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga blanca
rojiza, lepra es que brota en su calva o en su antecalva.
13:43 Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la
hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva o en su antecalva,
como el parecer de la lepra de la piel del cuerpo,
13:44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará
luego inmundo; en su cabeza tiene la llaga.
13:45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos
rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo!
¡inmundo!
13:46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será
inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del
campamento será su morada.
13:47 Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido
de lana, o de lino,
13:48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o
en cualquiera obra de cuero;
13:49 y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero,
en urdimbre o en trama, o en cualquiera obra de cuero; plaga es
de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.
13:50 Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará
la cosa plagada por siete días.
13:51 Y al séptimo día mirará la plaga; y si
se hubiere extendido la plaga en el vestido, en la urdimbre o en
la trama, en el cuero, o en cualquiera obra que se hace de cuero,
lepra maligna es la plaga; inmunda será.
13:52 Será quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana
o de lino, o cualquiera obra de cuero en que hubiere tal plaga,
porque lepra maligna es; al fuego será quemada.
13:53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya
extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en cualquiera
obra de cuero,
13:54 entonces el sacerdote mandará que laven donde está
la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.
13:55 Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere
lavada; y si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque
no se haya extendido la plaga, inmunda es; la quemarás al
fuego; es corrosión penetrante, esté lo raído
en el derecho o en el revés de aquella cosa.
13:56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se
ha oscurecido después que fue lavada, la cortará del
vestido, del cuero, de la urdimbre o de la trama.
13:57 Y si apareciere de nuevo en el vestido, la urdimbre o trama,
o en cualquiera cosa de cuero, extendiéndose en ellos, quemarás
al fuego aquello en que estuviere la plaga.
13:58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa
de cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavará
segunda vez, y entonces será limpia.
13:59 Esta es la ley para la plaga de la lepra del vestido de lana
o de lino, o de urdimbre o de trama, o de cualquiera cosa de cuero,
para que sea declarada limpia o inmunda.
Capítulo 14
14:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
14:2 Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare:
Será traído al sacerdote,
14:3 y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará;
y si ve que está sana la plaga de la lepra del leproso,
14:4 el sacerdote mandará luego que se tomen para el que
se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana
e hisopo.
14:5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso
de barro sobre aguas corrientes.
14:6 Después tomará la avecilla viva, el cedro, la
grana y el hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la
sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes;
14:7 y rociará siete veces sobre el que se purifica de la
lepra, y le declarará limpio; y soltará la avecilla
viva en el campo.
14:8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá
todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio;
y después entrará en el campamento, y morará
fuera de su tienda siete días.
14:9 Y el séptimo día raerá todo el pelo de
su cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará
sus vestidos, y lavará su cuerpo en agua, y será limpio.
14:10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto,
y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas
de efa
de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.
14:11 Y el sacerdote que le purifica presentará delante de
Jehová al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la
puerta del tabernáculo de reunión;
14:12 y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá
por la culpa, con el log
de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.
14:13 Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella
el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario;
porque como la víctima por el pecado, así también
la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada.
14:14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima
por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo
de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano
derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.
14:15 Asimismo el sacerdote tomará del log
de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda,
14:16 y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en
su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete
veces delante de Jehová.
14:17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá
el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que
se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar
de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.
14:18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá
sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote
expiación por él delante de Jehová.
14:19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado,
y hará expiación por el que se ha de purificar de
su inmundicia; y después degollará el holocausto,
14:20 y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda
sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación
por él, y será limpio.
14:21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomará
un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para
reconciliarse, y una décima de efa
de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite,
14:22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda;
uno será para expiación por el pecado, y el otro para
holocausto.
14:23 Al octavo día de su purificación traerá
estas cosas al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de
reunión, delante de Jehová.
14:24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación
por la culpa, y el log
de aceite, y los mecerá el sacerdote como ofrenda mecida
delante de Jehová.
14:25 Luego degollará el cordero de la culpa, y el sacerdote
tomará de la sangre de la culpa, y la pondrá sobre
el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre
el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.
14:26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de
su mano izquierda;
14:27 y con su dedo derecho el sacerdote rociará del aceite
que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.
14:28 También el sacerdote pondrá del aceite que tiene
en su mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se
purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de
su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.
14:29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano,
lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo
delante de Jehová.
14:30 Asimismo ofrecerá una de las tórtolas o uno
de los palominos, según pueda.
14:31 Uno en sacrificio de expiación por el pecado, y el
otro en holocausto, además de la ofrenda; y hará el
sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante
de Jehová.
14:32 Esta es la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra,
y no tuviere más para su purificación.
14:33 Habló también Jehová a Moisés
y a Aarón, diciendo:
14:34 Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán,
la cual yo os doy en posesión, si pusiere yo plaga de lepra
en alguna casa de la tierra de vuestra posesión,
14:35 vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso
al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa.
14:36 Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes
que entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo
que estuviere en la casa; y después el sacerdote entrará
a examinarla.
14:37 Y examinará la plaga; y si se vieren manchas en las
paredes de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren
más profundas que la superficie de la pared,
14:38 el sacerdote saldrá de la casa a la puerta de ella,
y cerrará la casa por siete días.
14:39 Y al séptimo día volverá el sacerdote,
y la examinará; y si la plaga se hubiere extendido en las
paredes de la casa,
14:40 entonces mandará el sacerdote, y arrancarán
las piedras en que estuviere la plaga, y las echarán fuera
de la ciudad en lugar inmundo.
14:41 Y hará raspar la casa por dentro alrededor, y derramarán
fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que rasparen.
14:42 Y tomarán otras piedras y las pondrán en lugar
de las piedras quitadas; y tomarán otro barro y recubrirán
la casa.
14:43 Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después
que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después
que fue recubierta,
14:44 entonces el sacerdote entrará y la examinará;
y si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, es lepra maligna
en la casa; inmunda es.
14:45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus
maderos y toda la mezcla de la casa; y sacarán todo fuera
de la ciudad a lugar inmundo.
14:46 Y cualquiera que entrare en aquella casa durante los días
en que la mandó cerrar, será inmundo hasta la noche.
14:47 Y el que durmiere en aquella casa, lavará sus vestidos;
también el que comiere en la casa lavará sus vestidos.
14:48 Mas si entrare el sacerdote y la examinare, y viere que la
plaga no se ha extendido en la casa después que fue recubierta,
el sacerdote declarará limpia la casa, porque la plaga ha
desaparecido.
14:49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas,
y madera de cedro, grana e hisopo;
14:50 y degollará una avecilla en una vasija de barro sobre
aguas corrientes.
14:51 Y tomará el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla
viva, y los mojará en la sangre de la avecilla muerta y en
las aguas corrientes, y rociará la casa siete veces.
14:52 Y purificará la casa con la sangre de la avecilla,
con las aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro,
el hisopo y la grana.
14:53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre
la faz del campo. Así hará expiación por la
casa, y será limpia.
14:54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tiña,
14:55 y de la lepra del vestido, y de la casa,
14:56 y acerca de la hinchazón, y de la erupción,
y de la mancha blanca,
14:57 para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo
limpio. Esta es la ley tocante a la lepra.
Capítulo
15
Impurezas físicas
15:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón,
diciendo:
15:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón,
cuando tuviere flujo de semen, será inmundo.
15:3 Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo
destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa
de su flujo, él será inmundo.
15:4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será
inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
15:5 Y cualquiera que tocare su cama lavará sus vestidos;
se lavará también a sí mismo con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado
el que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará
también a sí mismo con agua, y será inmundo
hasta la noche.
15:7 Asimismo el que tocare el cuerpo del que tiene flujo, lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste
lavará sus vestidos, y después de haberse lavado con
agua, será inmundo hasta la noche.
15:9 Y toda montura sobre que cabalgare el que tuviere flujo será
inmunda.
15:10 Cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo
de él, será inmundo hasta la noche; y el que la llevare,
lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua,
será inmundo hasta la noche.
15:11 Y todo aquel a quien tocare el que tiene flujo, y no lavare
con agua sus manos, lavará sus vestidos, y a sí mismo
se lavará con agua, y será inmundo hasta la noche.
15:12 La vasija de barro que tocare el que tiene flujo será
quebrada, y toda vasija de madera será lavada con agua.
15:13 Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo,
contará siete días desde su purificación, y
lavará sus vestidos, y lavará su cuerpo en aguas corrientes,
y será limpio.
15:14 Y el octavo día tomará dos tórtolas o
dos palominos, y vendrá delante de Jehová a la puerta
del tabernáculo de reunión, y los dará al sacerdote;
15:15 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado,
y del otro holocausto; y el sacerdote le purificará de su
flujo delante de Jehová.
15:16 Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará
en agua todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
15:17 Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisión
del semen, se lavará con agua, y será inmunda hasta
la noche.
15:18 Y cuando un hombre yaciere con una mujer y tuviere emisión
de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos
hasta la noche.
15:19 Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere
en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera
que la tocare será inmundo hasta la noche.
15:20 Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere
separada, será inmundo; también todo aquello sobre
que se sentare será inmundo.
15:21 Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos,
y después de lavarse con agua, será inmundo hasta
la noche.
15:22 También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre
que ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; se lavará
luego a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la
noche.
15:23 Y lo que estuviere sobre la cama, o sobre la silla en que
ella se hubiere sentado, el que lo tocare será inmundo hasta
la noche.
15:24 Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él,
será inmundo por siete días; y toda cama sobre que
durmiere, será inmunda.
15:25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos
días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo
de sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo
será inmunda como en los días de su costumbre.
15:26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será
como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare,
será inmundo, como la impureza de su costumbre.
15:27 Cualquiera que tocare esas cosas será inmundo; y lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:28 Y cuando fuere libre de su flujo, contará siete días,
y después será limpia.
15:29 Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas
o dos palominos, y los traerá al sacerdote, a la puerta del
tabernáculo de reunión;
15:30 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado,
y del otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante
de Jehová del flujo de su impureza.
15:31 Así apartaréis de sus impurezas a los hijos
de Israel, a fin de que no mueran por sus impurezas por haber contaminado
mi tabernáculo que está entre ellos.
15:32 Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene
emisión de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello;
15:33 y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere flujo,
sea varón o mujer, y para el hombre que durmiere con mujer
inmunda.
Capítulo 16
El día de la expiación
16:1 Habló Jehová a Moisés después de
la muerte de los dos hijos de Aarón, cuando se acercaron
delante de Jehová, y murieron.
16:2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu
hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás
del velo,
delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que
no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
16:3 Con esto entrará Aarón en el santuario: con un
becerro para expiación, y un carnero para holocausto.
16:4 Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su
cuerpo tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá
el cinto de lino, y con la mitra de lino se cubrirá. Son
las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después
de lavar su cuerpo con agua.
16:5 Y de la congregación de los hijos de Israel tomará
dos machos cabríos para expiación, y un carnero para
holocausto.
16:6 Y hará traer Aarón el becerro de la expiación
que es suyo, y hará la reconciliación por sí
y por su casa.
16:7 Después tomará los dos machos cabríos
y los presentará delante de Jehová, a la puerta del
tabernáculo de reunión.
16:8 Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos;
una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.
16:9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre
el cual cayere la suerte por Jehová, y lo ofrecerá
en expiación.
16:10 Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte
por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para
hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo a
Azazel al desierto.
16:11 Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación
suya, y hará la reconciliación por sí y por
su casa, y degollará en expiación el becerro que es
suyo.
16:12 Después tomará un incensario lleno de brasas
de fuego del altar de delante de Jehová, y sus puños
llenos del perfume aromático molido, y lo llevará
detrás del velo.
16:13 Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová,
y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está
sobre el testimonio, para que no muera.
16:14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará
con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio
esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.
16:15 Después degollará el macho cabrío en
expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre
detrás del velo adentro,
y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro,
y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16:16 Así purificará el santuario, a causa de las
impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus
pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo
de reunión, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
16:17 Ningún hombre estará en el tabernáculo
de reunión cuando él entre a hacer la expiación
en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la expiación
por sí, por su casa y por toda la congregación de
Israel.
16:18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová,
y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y
de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los
cuernos del altar alrededor.
16:19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo
siete veces, y lo limpiará, y lo santificará de las
inmundicias de los hijos de Israel.
16:20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo
de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío
vivo;
16:21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza
del macho cabrío vivo, y confesará sobre él
todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones
y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza
del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano
de un hombre destinado para esto.
16:22 Y aquel macho cabrío llevará sobre sí
todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará
ir el macho cabrío por el desierto.
16:23 Después vendrá Aarón al tabernáculo
de reunión, y se quitará las vestiduras de lino que
había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá
allí.
16:24 Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario,
y después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará
su holocausto, y el holocausto del pueblo, y hará la expiación
por sí y por el pueblo.
16:25 Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por
el pecado.
16:26 El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará
sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y
después entrará en el campamento.
16:27 Y sacarán fuera del campamento
el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya
sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación;
y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol.
16:28 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará
también su cuerpo con agua, y después podrá
entrar en el campamento.
16:29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo,
a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas,
y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que
mora entre vosotros.
16:30 Porque en este día se hará expiación
por vosotros,
y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
16:31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis
vuestras almas; es estatuto perpetuo.
16:32 Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido
y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá
las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas.
16:33 Y hará la expiación por el santuario santo,
y el tabernáculo de reunión; también hará
expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el
pueblo de la congregación.
16:34 Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer
expiación una vez al año por todos los pecados de
Israel. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.
Capítulo 17
El santuario único
17:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de
Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:
17:3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey
o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,
17:4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión
para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo
de Jehová, será culpado de sangre el tal varón;
sangre derramó; será cortado el tal varón de
entre su pueblo,
17:5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los
que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová
a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote,
y sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehová.
17:6 Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de
Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión,
y quemará la grosura en olor grato a Jehová.
17:7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los
demonios, tras de los cuales han fornicado; tendrán esto
por estatuto perpetuo por sus edades.
17:8 Les dirás también: Cualquier varón de
la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros,
que ofreciere holocausto o sacrificio,
17:9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión
para hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente
cortado de su pueblo.
Prohibición de comer la sangre
17:10 Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los
extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré
mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré
de entre su pueblo.     
17:11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo
os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras
almas; y la misma sangre hará expiación
de la persona.
17:12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona
de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre
vosotros comerá sangre.
17:13 Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los
extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que
sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con
tierra.
17:14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he
dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna
carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que
la comiere será cortado.
17:15 Y cualquier persona, así de los naturales como de
los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por
fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará
con agua, y será inmunda hasta la noche; entonces será
limpia.
17:16 Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará
su iniquidad.
Capítulo 18
Actos de inmoralidad prohibidos
18:1 Habl |